LEGISLATURA DE CRISPACIÓN
Salvo sorpresa mayúscula el año se estrenará con nuevo gobierno. Un gobierno absolutamente diferente desde 1978. Han sido precisas 2 elecciones y diez meses de gobierno en funciones; por su composición, será un gobierno de coalición; se sentarán en el Consejo representantes de la izquierda más radical (la última vez que llegó un comunista al gobierno fue en la II República); además el nuevo ejecutivo precisará de pactos con seis o siete fuerzas parlamentarias.
Entramos en territorio ignoto. Casi ningún español tiene recuerdos de algo similar. La mayoría de las fuerzas parlamentarias, que apoyan el gobierno Sánchez-Iglesias rechazan la constitución, son abiertamente republicanas y no reconocen al Jefe del Estado.
¿Qué podemos esperar de la legislatura con el nuevo gobierno?
Es un clásico aventurar que, frente a una coalición tan variada, la legislatura será corta. En contra de esta previsión está la práctica imposibilidad de desalojar a Sánchez mediante una moción de censura, que aporte un candidato de consenso con mayoría parlamentaria. Por tanto es previsible que la legislatura no se agote, pero sí que dure de 2 a 3 años, tras los que haya adelanto electoral.
En el gobierno habrá dos estrellas, Sánchez e Iglesias. Entiendo que es muy probable que brille más mi colega (de facultad) Pablo; es más inteligente y cultivado; los dos empatan como “killers”. Estas disputas prometen ríos de tinta y de twiter.
Lo más inquietante es el tema de la territorialidad y de la corrupción en el cumplimiento de la ley.
Parece que la coalición en el gobierno intentará desvirtuar el contenido constitucional, sin modificar su texto al no contar para ello con los votos necesarios. Se trataría de convertirla en inútil por sobrepasarla por la vía de los hechos, sin que el gobierno lo impugne. La estrategia partiría de Iglesias y Sánchez su ejecutor último. El gobierno estará apoyado por ERC, Bildu y BNG, fuerzas políticas en las que para alcanzar su ideario precisan la disolución del Estado.
La mayor corrupción que cabe es la maquinación para incumplir la ley, por parte de aquellos a quien la sociedad ha otorgado la facultad para dictar las mismas que, en mi opinión, es lo que se pretende con el pacto con ERC; descafeinar la sentencia del Tribunal Supremo y la renuncia del Gobierno a impugnar actuaciones anticonstitucionales del parlamento catalán o de la Generalitat. Los nuevos líderes tienen que tener su espacio y la posibilidad de ejecutar nuevas ideas, pero partidos políticos con responsabilidad de gobierno no pueden pactar el incumplimiento del ordenamiento jurídico, por la incapacidad para modificarlo. Si ello ocurriera, sería la perversión de la política, el desarme del Estado.
Que el PSOE, después de estar en el poder más de 20 años, se deslice sobre este tobogán, con rumbo secreto y acompañado de enemigos del Estado, llena de incertidumbre a una parte importante de la opinión pública. Las manifestaciones de sus barones se desvanecen y parecen hechas para el consumo popular; más fuegos de artificio que intención real de modificar el rumbo de los acontecimientos.
La oposición, tras el silencio “estratégico” de Casado y la desaparición (no explicada) de Rivera, está abocada a campañas permanentes de crispación. Sucesión de manifestaciones, recursos a diferentes instancias y la mirada asombrada del mundo sobre la piel de toro. En la tercera década del siglo XXI, mientras el mundo se afana en estar bien posicionado ante la nueva transición energética; nosotros los españoles continuamos enredados en una infinita maraña, trufada de acontecimientos violentos, en búsqueda de una identidad nacional.
Tomás: una descripción muy real de lo que se espera. Te animo a entrar más en materia, pues esa experiencia histórica de la segunda republica con miembros comunistas en el gobierno no trajo buenas consecuencias , que prevés ahora?. Pues todos están condicionados no par su ideología que más o menos cabe en la Constitución, el dilema es cómo van a coordinar asuntos con aquellos que quieren estar fuera del Estado Español y por tanto de la Constitución.
Quedo pendiente de tu próximo artículo, seguro que será interesante.
Un abrazo.
Ángel Morán
En este momento lo importante es llenar de amigos los nuevos ministerios, y si es posible, que los que lleguen consigan plaza para perpetuarse; lo que pueda devenir en cuanto a temas más legislativos, lo veremos en el próximo Consejo de Ministros, ahí cambiará el lenguaje (el interino ya será Presidente), y comenzarán las propuestas de actuación, que imagino esperarán a tener los ministerios más consolidados, para reglamentar y poner en marcha.
Mientras tanto, tila y a esperar.
A la espera de tus nuevos y siempre sutiles comentarios,.
Querido Tomas, como siempre metiendo el dedo en la llaga, debe ser por lo de ser médico.
No se si escribiste antes o después del cambio del voto canario, que deja la mayoría simple a un voto, con lo cual no puede faltar nadie en una votación porque la pierden, y por ello puede pasar de todo, desde un rodillo hasta una votación de censura.
Que opinas de ello
Un Abrazo muy fuerte
Lo que expones, refleja fielmente la situación kafkiana en la que estamos inmersos los españoles.
Por mi parte, únicamente puedo añadir que cada vez soy más pesimista sobre el futuro, ya inmediato, que nos espera
Como dice el primero de los comentaristas José Ángel Morán, espero que, tras la investidura, nos sigas enviando tus comentarios , siempre dando en la diana,
Un abrazo