AFGANISTÁN TRAS EL ATENTADO DEL ISIS K

El verano de 2021 será recordado por la salida de las tropas occidentales de Afganistán. Las consecuencias serán duraderas y variadas. Parece que el siglo XXI estará atravesado por tres acontecimientos; los movimientos migratorios, tanto de zonas con conflictos armados como de países empobrecidos, los atentados terroristas y las precauciones ante las pandemias. En la emigración y en el desarrollo del terrorismo, tendrá relevancia lo ocurrido en Afganistán en estas últimas semanas.

El último atentado en el aeropuerto de Kabul ha sido la puesta de largo de un nuevo grupo terrorista, el Isis de Khorasan

El último atentado en el aeropuerto de Kabul, ha masacrado a un centenar de civiles y a trece militares norteamericanos. Ha sido la puesta de largo de un nuevo grupo terrorista, que ya había realizado atentados menos mediáticos; el Isis de Khorasan o el Isis-K es una escisión del Estado Islámico (que a su vez nació de Al Qaeda), que reivindica la soberanía sobre territorios de Afganistán, Pakistán e Irán. Busca la creación de un califato desde el que lanzar atentados en Occidente, preparar a las células durmientes mediante entrenamientos y aplicar la sharía como ley divina inmutable de la forma más radical posible. El Isis K considera a los talibanes como traidores por haber pactado con los EE UU la salida de las tropas e incapaces de seguir de forma estricta la correcta lectura del Corán. Todo ello trufado de muy viejas rencillas tribales, donde la ciudadanía de Europa lo escucha con un rictus de asombro e incredulidad. Son nuestras guerras medievales hibridadas por componentes tribales de odio y rencor, siete u ocho siglos después. Si este cóctel no resultara suficientemente explosivo, el territorio está sembrado por el armamento abandonado por los diferentes ejércitos, entre otros el proporcionado por el ejército estadounidense al ejército afgano que se negó a luchar con la guerrilla talibán.

La actual competencia por la hegemonía del yihadismo entre Al Qaeda, Isis y los talibanes, proporciona buenos mimbres para una guerra civil

Cuando dentro de unos días abandonen el país las últimas unidades de las tropas, quedarán las fuerzas talibanes sin un control real del país; es muy probable ante estas circunstancias, que bajo el pretexto de garantizar la seguridad se produzca un endurecimiento de las medidas de control. La actual competencia por la hegemonía del yihadismo entre Al Qaeda, Isis y los talibanes, proporciona buenos mimbres para una guerra civil prolongada en la zona. Según los expertos esta contienda no será como la desarrollada en Siria; no obstante, la guerra de guerrillas y la falta de control en determinados territorios por parte del gobierno talibán se da por descontado.

China y Rusia están deseosos de conseguir una mayor influencia en la zona para sus objetivos de cara a la comunidad internacional, sin olvidar a Pakistán potencia nuclear del área llamada a tener un papel importantísimo en la evolución futura. Hasta ahora ha apoyado a las tropas talibanes y también a Al Qaeda. Las fracturas de la comunidad internacional hacen muy improbable una respuesta coordinada ante el enorme desaguisado.

El repliegue de las fuerzas occidentales parece indicar la incapacidad de frenar el desarrollo de los grupos terroristas y la opción de convivir con los atentados

Al Qaeda está en recuperación y se extiende por Somalia, Yemen y el Sahel, zona esta última muy próxima al continente europeo a la que ya fue el ejército francés a frenar su implantación. Europa occidental será un escenario preferente para evidenciar su violencia. El repliegue de las fuerzas occidentales parece indicar la incapacidad de frenar el desarrollo de los grupos terroristas y la opción de convivir con los atentados hasta que lleguen tiempos mejores. Es una estrategia similar a la seguida frente al Covid, una política de contención y convivencia con la enfermedad.

En los últimos años del pasado siglo, y el comienzo de este, la humanidad ha vivido un período de hiperglobalización. Se produjo un empuje extraordinario a la difusión del conocimiento y la tecnología. Cientos de millones de habitantes salieron de la pobreza (especialmente en Asia), la comunicación se facilitó a extremos impensables, pero esa época de globalización acelerada ha terminado; la desglobalización es una realidad que la pandemia del Covid ha acelerado y el repliegue ante el terrorismo yihadista es una muestra de ello.

2 comentarios en “AFGANISTÁN TRAS EL ATENTADO DEL ISIS K”

  1. Comentario acertado, si bien creo que hay un cuarto acontecimiento en el SXXI, que además impregna todos los otros de una forma u otra, es la corrupción a todos los niveles y cuanto más altos es más grande y en los países pobres totalmente desbocada. Dónde están los miles de millones dados a Afganistán, Haiti, países de África…

  2. Excelente comentario, como siempre Tomás. Quedan algunas preguntas por responder, y el tiempo nos irá dando respuestas. ¿USA se retira por agotamiento o porque su foco es ahora Asia y frenar a China?; ¿se ha equivocado Europa no apoyando más a USA, ya que nos afecta mucho lo que pasa en Oriente Medio?; ¿realmente Rusia y China han logrado lo que querían al echar a los americanos teniendo ellos frontera con Afganistán y minorías musulmanas radicalizables?.

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