CRISIS DE LIDERAZGO Y ESTADO AUTONÓMICO

 

El amor se trenza en los bares y  se destrenza en despachos de abogados y salas de audiencia.

La pasión por Messi se tejió en el tapete verde de los campos de fútbol y se desteje por burofax, ríos de tinta periodística y cerros de millones.

La comunión durante la transición entre las élites políticas y el electorado, se empezó a diluir con la crisis de 2008 y en la actualidad  España está inmersa en una crisis de proporciones sísmicas, acosada por la propagación del Covid y con unas perspectivas económicas sombrías. Para hacer frente a estos desafíos el país arrastra una importante crisis de liderazgo y una estructura del estado autonómico que parece caricaturizarse para enfrentarse al virus.

La crisis de liderazgo se evidencia en los momentos vividos en la Jefatura del Estado

La crisis de liderazgo se evidencia en los momentos vividos en la Jefatura del Estado durante este verano. La pinza formada por las investigaciones del fiscal Bertossa, en el cantón suizo de Ginebra, y el goteo de las declaraciones de la ex amante de Juan Carlos han sido utilizadas por el gobierno para forzar la salida del monarca. Inexplicablemente (para mí)  esta salida se ha realizado de la peor forma posible. Si el escándalo es por el escaso rigor fiscal en las finanzas reales, ¿qué sentido tiene marcharse del país sin regularizar su situación fiscal? Curiosa forma de proteger a la monarquía. Importantes líderes europeos en Francia y Alemania terminaron envueltos en escándalos financieros y fiscales, pero no buscaron refugio en otro continente, en países no democráticos. La solución dada al problema de Juan Carlos no beneficia ni a la monarquía, ni a España, ni al padre, ni al hijo.

El liderazgo en el gobierno tampoco brilla

El liderazgo en el gobierno tampoco brilla. El vicepresidente Iglesias está acosado por los tribunales; con un partido en descomposición la cúpula se encuentra desbordada para achicar agua, ante las diferentes vías que abren las declaraciones de sus antiguos abogados.

El presidente Sánchez busca continuar con una estrategia de muy corto plazo. Su empeño es no verse castigado electoralmente por la gestión de la pandemia y no ser apreciado como responsable de la crisis económica que se adivina explosiva. Si hay que esconder fallecidos tiene como escudero a Fernando Simón, que carece de decoro para retorcer la realidad. Después está la lluvia de dinero europeo con el que deslumbrar con las cifras sin mencionar las condiciones que nos exigen. La última línea estratégica, como piedra sillar de legislatura, es hacer responsables a los gobiernos autonómicos o a la oposición. Aunque sea de pactar con Bildu.

En el otro lado del parlamento no se aprecia un liderazgo convincente

En el otro lado del parlamento no se aprecia un liderazgo kkconvincente. En Ciudadanos resulta difícil identificarlos con una línea ideológica. El carrusel de líderes políticos complica la identificación. Abascal a lomos de Vox no acaba de encontrar el discurso que conecte con amplias capas de la sociedad, su discurso aparece mezclado con mensajes de otros líderes que espantan a buena parte del electorado. Por último Casado viaja en un PP no habituado a tener rivales políticos por su derecha y por su izquierda. El conducir con dos espejos retrovisores no le resulta cómodo, el lío del cambio de portavoz parlamentario (Cayetana Álvarez de Toledo) muestra la conducción con volantazos del primer partido de la oposición. A la vuelta de las vacaciones deberán optar por apoyar (con la abstención) unos presupuestos negociados con Ciudadanos o bien esperar que la hoguera del paro acabe con el gobierno del PSOE-UP.

Después está la dura realidad de las cifras de la pandemia. En su lado sanitario somos de los peores del mundo en número de fallecidos y en la vertiente económica los peores, de nuestro entorno, en cuanto a destrozo económico. Los ERTES están conteniendo la explosión del paro, al precio de ir agotando nuestro crédito en la U Europea.

Los gobiernos autonómicos han hecho el ridículo para contener la nueva oleada del Covid

El país agota los últimos escarceos del calor sofocante con un balance poco tranquilizador. Los gobiernos autonómicos han hecho el ridículo para contener la nueva oleada del Covid. Llega el inicio de los colegios y las costuras del estado autonómico parecen reventar. Hay 17 formas de uso de la mascarilla o de ventilar las aulas. Las normas de los gobiernos autonómicos son refutadas por distintos juzgados. Fijar criterios comunes para el ocio nocturno o la prohibición de fumar parecen exigir actuaciones heroicas. Actualmente los 18 parlamentos españoles legislan a razón de 2 millones de páginas año (sin contar las normas municipales), tal exceso de normativa crea inseguridad jurídica.

… a pensar que el estado autonómico pueda fracasar para garantizar las prestaciones y la seguridad jurídica

Enfrentamos un otoño complicado; el lobo de la crisis económica nos acecha junto a la crisis de liderazgo, abocan a pensar que el estado autonómico pueda fracasar para garantizar las prestaciones y la seguridad jurídica de un país de nuestro entorno; hay voces que empiezan a considerar a España como una nación en trance de deslizarse, peligrosamente por el tobogán que conduce a un estado fallido; un estado que se caracteriza por un fracaso social, político, y económico, con un gobierno tan débil o ineficaz que no puede proveer servicios básicos.

5 comentarios en “CRISIS DE LIDERAZGO Y ESTADO AUTONÓMICO”

  1. Muy bueno y acertado el análisis de la situación, incluso yo diría que has sido indulgente con los. 1+17 gobiernos que tenemos, y si realmente no llegamos a un estado fallido será por un milagro.
    El moreno de playa de Sanchez es el punto álgido de su irresponsabilidad.

  2. Frase brillante y contundente: » La solución dada al problema de Juan Carlos no beneficia ni a la monarquía, ni a España, ni al padre, ni al hijo.»

    Saludos !

  3. Se necesitan encofradores.
    Al leer el artículo, con el que estoy dolorosamente de acuerdo (excepto en lo del amor en los bares, en lo que estoy de acuerdo sin dolor alguno) no he podido evitar acordarme de las Cajas de Ahorros. Como aquellas, el Estado Autonómico amenaza ser otro edificio made in spain que se nos desmorona o, cuando menos, se resquebraja a lo Santiago Calatrava. Precisamente por fallo de su elemento esencial, de su cimentación: la participación «social» las cajas, la descentralización las CC.AA. Tal vez la metáfora pueda estirarse a otras construcciones patrias que vienen sufriendo estrés de materiales en el largo plazo, como el modelo económico o la propia monarquía… En fin, que se necesita urgentemente cuadrilla de encofradores para edificio nacional a actualizar ¿Habrá alguna competente en los 18 parlamentos del Estado?

  4. Otro artículo soberbio,otra vez desmenuzas con un gran sentido común,las amenazas que nos acechan de nuevo y con mas agresividad…..qué hemos hecho los «españolitos de a pie» para tener que vivir con esata incertidumbre,son estos los Gobernantes que nos merecemos?.Yo,desde la atalaya de mis 70 años,y habiendo vivido la Transicion,con una euforia y una esperanza,y habiendo participado bastante activamente en ella,siempre pensé,que superada esa «asignatura»,los españoles seríamos capaces de afrontar cualquier cosa,craso error¡,todo lo que hemos avanzado en cultura,conocimiento y tecnología,lo hemos perdido en sentido politico responsable,en sentido común,en valores,en moral y en tantas cosas que hacen a un pueblo grande y respetado.Cada vez tengo menos esperanzas en el devenir……y me apena.
    Un abrazo como siempre Tomás.

  5. Como siempre, un acertado y realista análisis de la situación. Si Julio Serrano desde su atalaya de los 70 vivió con ilusión la transición, yo, desde mi Everest de los 90, y a partir de los años treinta, no he vivido ninguna situación tan trágica para el futuro de España, como ésta. Efectivamente, una falta de liderazgo de las dimensiones actuales, no nos permite ninguna clase de optimismo, al menos desde el punto de vista democrático.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *