EL EFECTO ILLA Y LAS ELECCIONES CATALANAS

El marketing político es una disciplina que no figura en los curriculums de la carrera de ciencias políticas, pero merece entrar con un importante número de créditos dada la importancia que tiene en nuestra vida política. La última gran operación de marketing es la operación Illa. Un ministro de sanidad que no evitó la manifestación del 8-M (sólo seis días antes de declarar el estado de alarma), que ha mantenido como portavoz a Fernando Simón después de mentir de forma contumaz en el uso de las mascarillas o en el escamoteo de los fallecidos por el Covid, que originó un caos en el aprovisionamiento de material de protección, que ha dejado al país en los primeros lugares mundiales en cuanto al número de muertes (por millón de habitantes) o al de sanitarios afectados por la pandemia. Como colofón abandona el ministerio durante una ola con cifras récord de contagios y el sistema sanitario semicolapsado, por la ocupación masiva de enfermos de Covid. Pero el marketing milagroso le permite presentarse en las elecciones catalanas como un gestor estrella, como el hombre capaz de dar luz en el oscuro laberinto catalán, el cíclope hercúleo con la habilidad necesaria para devolver el seny a la sociedad y la senda de prosperidad a la ciudadanía catalana.

El planteamiento de Illa es presentarse como el líder capaz de dar por concluido el intento de segregación y poseer el talante y las conexiones para encontrar un nuevo encaje en España de Cataluña, con una ganancia importante de votos (recogidas del descalabro de Ciudadanos) parece no ser suficiente.

En las elecciones catalanas hay tres disputas

Como ya adelanté en mi último comentario en las elecciones catalanas hay tres disputas; el de los partidos independentistas, sobre todo entre ERC y Junts per Catalunya, especialmente cainita; el del PP y el emergente Vox, por último entre el PSOE y Ciudadanos. Los socialistas esperan aumentar su número de escaños a costa de los que perderá el partido naranja después de su errática conducta tras ganar las últimas elecciones.

En la campaña, además del efecto Illa, han surgido dos efectos no previstos. Uno es la deserción masiva de miembros de las mesas electorales por precaución ante un posible contagio por el Covid. La Junta Electoral está desbordada ante el aluvión de justificaciones para no formar parte de las mesas, aunque los ayuntamientos lo intenten resolver con voluntarios, parece previsible un aumento de  la abstención y el voto por correo. Tradicionalmente el voto independentista está más movilizado y se supone que la abstención perjudica a los partidos constitucionalistas, más aún tras las elecciones de 2017 en las que  se alcanzó una participación históricamente alta.

El segundo es el efecto Bárcenas; torpedo en la línea de flotación al PP. Ríos de tinta y horas de televisión durante toda la semana para desgate de los populares. El voto que pierdan irá a Vox o a la abstención.

El resultado previsible es, un parlamento 50/50 entre independentistas y partidos constitucionalistas, o con mayoría de los primeros. Imposibilidad de un gobierno entre PSOE y Ciudadanos. En Comú Podem espera un resultado similar a los últimos comicios.

Ciudadanos en todas las encuestas le dan como seguro perdedor, tras quedar como el partido más votado en las anteriores elecciones.

Junqueras puede tener la carta que decida quien gobierna en Cataluña

A nivel numérico según las encuestas hay un triple empate entre ERC, JxCat  y el PSOE, pero el ganar las elecciones no garantizará presidir la Generalitat. Es muy posible que los resultados permitan dos posibles coaliciones, la de partidos independentistas o bien la de ERC con PSOE y En Comú Podem. ERC será la pieza que puede conceder virtualidad a un gobierno tripartito o a la coalición con Puigdemont. Dicho de otra forma Junqueras puede tener la carta que decida quien gobierna en Cataluña. La presidencia en manos de Laura Borrás (JxCat) es poco probable dado que está citada en el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña por delitos de corrupción, aún en el supuesto de que ganara las elecciones.

El laberinto catalán parece que continúa retorciéndose

El laberinto catalán, a la luz de los estudios demoscópicos, parece que continúa retorciéndose. Ha habido una cambio de líderes, unos por efecto de la justicia (Pujol pendiente de sentarse en el banquillo, Mas y Torra condenados por desobediencia, Puigdemont fugado), otros abandonaron la política (Albert Rivera), por último otros han cambiado de hemiciclo (Iceta, Arrimadas o García Albiol), pero parece que no es suficiente. Es necesario que los líderes independentistas asuman que las ensoñaciones políticas no pueden seguir orientando la hoja de ruta de 7,5 millones de ciudadanos, atribulados por las consecuencias económicas de la pandemia.

5 comentarios en “EL EFECTO ILLA Y LAS ELECCIONES CATALANAS”

  1. Muchas gracias Tomás por tu análisis. La verdad es que es una situación de locos, donde ni tan siquiera la pandemia ni la crisis económica que tienen parece que les haga entrar en razón.

  2. Tomás. Muchas gracias por tu análisis de la situación en Cataluña. Por aportar mi opinión, me pregunto, ¿que podemos esperar en Cataluña, después del Ejemplo en la política Nacional?
    Si tenemos un gobierno Frankestein, apoyado por fuerzas independentistas, en Cataluña serán fuerzas independentistas apoyadas por los partidos políticos que conforman el gobierno Frankestein. Y a dar ejemplo en La UE, donde no soy capaz de imagimarme el concepto que tienen de nosotros. Un Gobierno apoyado por quienes intentaron independizarse, con sus líderes en la cárcel o fugados y tachando de fascistas a partidos políticos que respetan la Constitución al 100%. El mundo al revés y España … is… different

  3. Análisis certero como de costumbre Tomás,la situación en Cataluña es» kafkiana» y como alguien comenta más arriba,esto solo es suceptible de ir a peor,es la huida hacia adelante de unos locos iluminados,engañando a medio pueblo catalán,con la promesa de la liberación del opresivo pueblo español y el consiguiente «maná»,que caerá para ellos si consiguen la independencia.Han encabronado tanto a la Sociedad,hay tanto odio acumulado,que difícil será que a corto plazo haya una solución y convivencia deseada.
    Abrazo en la distancia.
    Julio Serrano

  4. Brillante análisis, Tomás como siempre. Es un mundo de locos y, lo peor, que no parece que haya alguna solución; cualquier resultado de las elecciones será un fiasco. Muy acertado los comentarios sobre Illa; impresionante el poder del marketing.

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