A vuela pluma, nuestro analista político realiza una primera valoración del resultado de las elecciones generales del domingo que, de entrada, vaticinan un gobierno del Partido Popular (PP).
Las elecciones generales de este domingo 26 de junior, últimas de la prórroga del año electoral de 2015, arrojan unas conclusiones electorales y otras de expectativas de formación de gobierno. Vayamos con las primeras.
Sólo el Partido Popular (PP) mejora claramente sus resultados, tanto en votos, como en los escaños de las últimas elecciones, al igual que mejora todos los resultados que le atribuían las encuestas; una vez más el PP se beneficia de la baja participación electoral. Su electorado es el más fiel y seguro. Es el gran vencedor de la noche electoral. Es el partido más votado en la inmensa mayoría de de las provincias españolas.
Una vez más el PP se beneficia de la baja participación electoral. Su electorado es el más fiel y seguro.
Podemos, tras su coalición con Izquierda Unida (IU), ha fracasado en su intento de ser la primera fuerza política de la izquierda. No consigue rebasar al Partido Socialista (PSOE), ni en votos, ni en escaños. Ha obtenido un resultado peor que el reflejado en la totalidad de las encuestas. Su coalición, con IU, no ha conseguido mantener los votos que ambos obtenían por separado. A duras penas consiguen mantener el número de escaños. Ha sido una coalición que no ha conseguido sumar. Es de suponer que la pérdida de votos ha venido por su flanco derecho; los electores más socialdemócratas de Podemos no han aceptado votar una coalición con el Partido Comunista. También el efecto Brexit puede que le haya afectado. La sombra de Grecia y Syriza ha podido estar presente en el sentimiento de su electorado. Tras haber pregonado la tesis del ‘sorpasso’, se han dado un batacazo.
Malos tiempos para el PSOE
El Partido Socialista vuelve a tener el peor resultado de su historia, por tercera vez, pero es posible que la campana vuelva salvar a Pedro Sánchez. Es una dulce derrota. A pesar de haber perdido cinco diputados, la victoria sobre Podemos le vuelve a dar oxígeno. Además, en Andalucía el PSOE tiene menos escaños que el PP, lo que resta fuerza a Susana Díaz dentro de la dinámica interna del partido de la calle Ferraz.
Ciudadanos ha pagado la fiesta. Ha perdido ocho escaños, aunque su pérdida de votos ha sido escasamente de dos puntos. Ha sido el gran perjudicado de la Ley d’ Hont. Su gran obstáculo para obtener resultados significativos, es mantener una política de alianzas poco clara. El votante de Ciudadanos no sabe si su voto servirá para apoyar al PP o al PSOE. Esta ambivalencia le perjudicará en el futuro.
Perspectiva de gobierno
Los partidos emergentes, por el momento, parece que han tocado su techo electoral
Para formar gobierno creo que hay dos factores decisivos. El primero es que será muy difícil un gobierno que no sea presidido por el PP, que nuevamente ha sido el vencedor de las elecciones. El segundo es que parece también muy difícil una coalición de gobierno sin la participación, activa o pasiva, del PSOE. No podrá haber gobierno sin el acuerdo, de algún tipo, entre PP y PSOE.
A partir de ahora caben tres opciones: la primera, un gobierno con participación del PP y del PSOE capaz de tener una legislatura completa, con reformas en profundidad; la segunda, un gobierno débil del PP, con o sin la participación de Ciudadanos, y la abstención del PSOE, que sería de corta duración y sin reformas importantes; y, por último, la tercera opción sería unas nuevas elecciones. La opción de un gobierno de izquierdas y la abstención de Ciudadanos es absolutamente remota.
Los partidos emergentes, por el momento, parece que han tocado su techo electoral y que no consiguen movilizar el voto necesario.