CRÓNICA DE TRIBUNALES
Debo confesarlo. Soy un adicto. Dedico 2 o 3 horas diarias a escuchar el juicio del “procés”. Me entretiene mucho; es una misma historia contada por diferentes relatores, con distintos matices, a veces como la sal y el azúcar. Me instruye en el derecho procesal penal y en las garantías de nuestro sistema judicial. Me…