En los próximos siete meses tendremos elecciones andaluzas, europeas, municipales y autonómicas. La sombra de ruptura, en la coalición de los partidos independentistas, en Cataluña hace que la posibilidad de elecciones anticipadas, en ese territorio, sea una especulación recurrente entre periodistas y políticos. Como remate, el gobierno de Sánchez hace un movimiento de jaque doble con la herramienta de los presupuestos; si no alcanza la mayoría para su aprobación, la exigencia de la aritmética parlamentaria le obligará a la convocatoria de elecciones generales, dos ventanas tiene para ello, una en febrero, la otra en septiembre u octubre de 2019. Solo reina la calma política en el País Vasco y en Galicia.
Esta es nuestra actualidad política; la maquinaria electoral engrasada; la tensión dentro de los partidos, por los puestos en las listas, en modo creciente. Por esas costuras discurrirán las nuevas cintas que aparezcan del comisario Villarejo, las chapuzas de la tesis del presidente Sánchez, o la entrada en prisión de los condenados por las “black”.
Se antoja complicado “encajar” el juicio de los independentistas catalanes
Se antoja complicado, con el calendario electoral previsto, “encajar” el juicio de los independentistas catalanes. El Tribunal Supremo deberá decidir la fecha para la apertura de juicio oral. Si el período electoral se prolongara hasta octubre del 19, será imposible encontrar fecha en la que no haya proximidad de comicios. Después vendrá la pausa para dictar la sentencia y las peticiones de indulto.
Con la puesta en escena del pacto de presupuestos entre socialistas y Podemos, se recrudece la incertidumbre acerca de la duración de la legislatura. Necesitan que las autoridades europeas les den su visto bueno; su mayor dificultad reside en que los gastos previstos son seguros, mientras que los ingresos presupuestados, en base a las subidas impositivas, tienen sombras de inverosimilitud. La situación en Italia y el déficit público estará sobre la mesa de la negociación. La desaceleración de la economía es global, unos presupuestos expansivos no parece la mejor receta económica, pero la negociación tendrá criterios técnicos y otros más políticos.
Tras el repaso de Bruselas, vendrá el rifirrafe de negociación con Compromis, Bildu, PNV, ERC y PdCat. Si en Europa habrá criterios económicos y políticos, en nuestro país primará lo político, el “como quedo yo en la foto”, los posibles indultos, las responsabilidades económicas de los condenados, etc. Los independentistas catalanes han encontrado la palanca de Podemos (con la visita de Iglesias a Junqueras en la prisión) para elevar la presión sobre el gobierno de España. Complicado, pero posible. Más difícil parecía la moción de censura y que le pregunten a Rajoy, Soraya o Cospedal, sin mencionar la miríada de cadáveres políticos surgidos en el PP tras las primarias.
El jaque doble
Menciono, al comienzo, que la jugada de los presupuestos parece un jaque doble; por una parte pone a los partidos de su coalición (vascos y catalanes especialmente) en el trance de retratarse, ante la opinión pública, acerca de la cuantía del salario mínimo o la subida de pensiones vinculada al IPC. Medidas que cuentan con todas las opiniones desfavorables de la ortodoxia económica, pero teñidas de un populismo arrebatador para nuestra clase política. Este sería el primer jaque. El segundo vendría dado, en el caso de unas elecciones anticipadas tras fracasar la aprobación de los presupuestos, por una posible coalición electoral de PSOE- Podemos que apueste por la búsqueda de una mayoría absoluta. Al electorado se le prometerían subidas casi sin fin en salarios y pensiones, dado que solo la necesidad de los votos de vascos y catalanes habrían hecho inviable las subidas previstas actualmente. El cambio de relación entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias es relevante. Podemos ha olvidado la cal viva y dejado de buscar el “sorpasso”, para soñar con compartir asiento en el Consejo de Ministros. A favor de todo ello hay que recordar que todos los presidentes de gobierno, la primera vez que se han presentado a unas elecciones, han obtenido la victoria y repetido en la Moncloa. Ocurrió con Suárez, González, Aznar, Zapatero y Rajoy.
En la otra orilla del espectro político Vox intenta copiar la estrategia de Podemos; sorprender con unos buenos resultados en las elecciones europeas. El que haya circunscripción única hace que todos los votos tengan valor, ello siempre favorece a los partidos pequeños. La consecución de escaños en el Parlamento Europeo les daría mayor visibilidad mediática, con objeto de consolidar una posición dentro de España.
Tomás Merina
Profesor de Economía Política UCM
Se concreta en unas líneas , de forma clara y concisa una fotografía perfecta de la situación en que nos encontramos . Para redondear y por poner “ una falta” sólo te ha quedado comentar sobre algo que traerá consecuencias importantes, los gastos en concepto de Acto jurídico documental que “recaen “en las hipotecas .Seguro que en el próximo artículo lo tratas adecuadamente.
Un abrazo
Tomás, cuanto tiempo sin leerte,es una gozada,cada día lo»clavas» más.¡Que maremágnun,que locura,esta política cada vez se sale más de la ortodoxia,que nivel más bajo y carroñero,como añoro los tiempos pasados,que altura de miras había en la Transición y en los primeros Gobiernos de González.Ahora, cualquiera llega o se postula a PRESIDENTE, y eso es lo que hay.En cuanto al análisis y aprobación de los PGE,no me cabe la menor duda,que se prolongarán los actuales ¡faltaría más!,y lo que antes era malo y nefasto,hoy por mor de la conveniencia(y la permanencia),lo acepto,lo aplico y además,como muy bien dices,retrata a todos,es mucho más listo de lo que yo pensaba.
Cuanto más me apasiona la POLITICA, más me asquea(que contradicción).
Un abrazo Tomás.
Julio Serrano
Hola Tomás,de nuevo lo»clavas»,que visión más acertada.Yo como comentario,solo he de
manifestar que como añoro tiempos y Políticos pasados,que altura de miras,que diferencia,hoy cualquiera se postula(y lo consigue)para Presidir este Gran País,no importan ni métodos,ni compañeros de viaje ¡qué más da!.Que no me votan los presupuestos, da igual, gobierno con los tan denostados y fatales del Gobierno anterior, y así se escribe la historia.La corrupción, aún no se ha cerrado el capítulo,queda mucha información «grabada», que se irá soltando cuando y como convenga.
En fin……………………
Un abrazo
Julio Serrano